lunes, 3 de marzo de 2008

Peces de colores




ME GUSTAN los peces de colores. Tengo un armario pintado con estrellas de mar y caracolas que me llevo en todos los traslados. Está lleno de cajones, y estos llenos de recuerdos. A veces me meto en ellos. Unas veces me pongo el pantalón corto y abro el cajón de mi niñez, otras escucho canciones de Loquillo y entro en mi adolescencia. Me siento en el seiscientos de mi padre y me mareo camino de Alicante. En alguno de ellos entro con una botella de vino para celebrar y en otros con tres botellas para olvidar. Unos están cerrados con llave y candado. Los cerré y tiré las llaves al mar. En otros respiro el olor a bebe recién nacido, escucho su llanto y abrazo a una niña con carita de susto. En muchos me pongo la mochila y viajo de país en país. En otros lloro como un niño siendo un adulto. Encuentro noches de amor y pasión y días de desamor y dolor. En uno de ellos suena la marcha nupcial, en otros la salsa y la cumbia. Si te asomas de noche, en uno de ellos verás luciérnagas alumbrando campos de maíz. En otro ponerme el casco de la moto y después salir volando. En otros entro con muletas. Me abrigo para meterme en los días de cierzo. Y cuando quiero tener un recuerdo que no altere mucho mis emociones, me pongo las aletas y las gafas y me tiro al mar a ver peces de colores. Nos miramos y nos reímos de todas las llaves que están allí en la arena del fondo, sobre todo el pez payaso, ese mejor que nadie sabe que las llaves del fondo del mar son de los recuerdos que no quiero recordar.

1 comentario:

Anaisme dijo...

En este trozo de tus cuentos he encontrado un cajon que habla de pais don vivo hasta ahora, me ha dado muha alegria que este dentro de tus cajones.

Besos y abrazos desde este rincón con mucho cariño.
Analuna