martes, 17 de noviembre de 2009

Trincheras

Me gusta ir a IKEA y sentarme en un sillón a ver pasar la gente. Mi preferido es el POÄNG, aunque el LILLBERG tampoco está nada mal. Me gusta observar a la pareja jovencita que le da igual una estantería BILLY que una lámpara KVART porque sólo tienen ojos para mirarse y desearse. O la otra pareja en la que ella está embarazada y con una gran ilusión miran una cuna LEKSVIK y una pizarra MÂLA para cuando la criatura sepa escribir o pintar algo. Me gusta también mirar a la pareja en la que es ella la que decide que hay que comprar la lámpara LAGRA y la caja con tapa para la ropa NOSTALGISK sin que él pueda opinar nada. Y al niño que se aburre de que su madre lleve diez minutos mirando los cuchillos HAKE y así se lo grita desesperado mientras la madre le contesta que también ella se aburre cuando va a verlo jugar al fútbol. También me gusta mirar a la pareja que va a IKEA con la madre de ella o de él y que al final es ésta la que decide que la cortina WILMA es la que mejor vestirá la casa de la pareja. Y así un montón de gente diferente buscando mientras yo los miro. No creo que ninguno de ellos vaya a IKEA buscando trincheras aunque muchos de ellos con el paso del tiempo las necesitará. Y como no las compraron tendrán que hacerse una con la estantería BILLY, con la cuna LEKSVIK, con la pizarra MÂLA para que cuando se lancen los cuchillos HAKE, nadie salga aun más herido. De todas maneras no creo que vendan trincheras en IKEA, aunque yo creo que sería un gran éxito de ventas, te lo digo yo que me he tenido que construir alguna y sin instrucciones de montaje...

14 comentarios:

Ada Red dijo...

Jajajajajajaaaaaaaaa
La verdad es que me ha parecido muy bueno.
Muy pesimista también (si es que lo he entendido bien), pero muy bueno.
Saludos

Hache dijo...

Cuando rompí con mi otra vida me quedé muy liberada pero soy incapaz de pensar en cortinas, estanterías, mesas, armarios, menaje,... No más. Ya amueblé una casa, elegí el mobiliario y no me fue demasiado bien. En mi caso no hicieron falta trincheras. Solo necesitaba una puerta que se cerrara por fuera. Salí y no volví más. En la trinchera aún seguiría dentro lanzando cañonazos y recibiendo mil más. P.D. Solo he ido a IKEA a por un Nórdico y su funda, pero prometo no volver por ahí,...

Hache dijo...

P.D.: Realmente en mi otra vida no me dejaron elegir los muebles,...

P.D.2.: El nórdico es un edredón solo.

Jose dijo...

Ada: lo has entendido bien, jajajaja, no es pesimista... es realista...

Hache: también hay trincheras más pequeñas, que no tienen que ver con el amor, hay otras que tienen que ver con el miedo, con la soledad... son diarias o por lo menos frecuentes... y también son trincheras frías donde se lanzan cañonazos...
un día vamos juntos a IKEA, nos sentamos en un sofa y vemos pasar a la gente e inventamos sus vidas y sus trincheras... te gustará

Hache dijo...

Mmm... Vale, porque yo sola allí no vuelvo (y necesito cojines de colores) ;)

Ada Red dijo...

Quizás sea realista. Pero yo discrepo: cada realidad es distinta y, al final, uno/a es el 100% de su realidad. Así que también podrá considerarse pesimista, no?
No me gustan las trincheras contra otros. Bastantes nos montamos contra nosotros mismos sin darnos cuenta.
Pero me hizo reír. También la viñeta.

hadah dijo...

¡Qué bueno que te leí, José! Me han encantado tus trincheras. Hurgaré por tu blog, parece prometedor.

Efectivamente, ¿quién no vive atrincherado tras tantas cosas que nos protegen, con las que sentirnos protegidos?, ¿quién no tiene miedo a sacar la cabeza por si se la vuelan?, ¿quién no ha acarreado con pesados sacos para construirse una, aunque derribarla y lanzarse afuera hubiese sido mucho más liviano y fácil?

No sé si en Ikea venden trincheras, pues poco me veréis por ahí, pero mira a ver en DIA:

http://eldepartamentodondenuncapasanada.blogspot.com/2009/11/todo-lo-que-puede-pasar-en-un-diadia_18.html

hadah

tribandrum dijo...

jajajaja simplemente me encanta, muy bueno. Abrazos.

Jose dijo...

hadah: encantado de que hurgues y te pasees por mi refugio

Chus: jajjjaa, pues me alegro de sacarte una sonrisa

Besos

La Rodriguez dijo...

Ala! pues yo no he necesitado trincheras en casa, nada más que algún almohadón para la cabeza de Joel, el churumbel rebelde. Nunca conviví más de 3 mese con una pareja, y ahi estoy, sabiendo que soy feliz sabiendo que otr@s me ven fracasada. Pero yo prefiero que las trincheras estén lejos de mi casa, en el bar, en el parque... si es que las hubiese, porque como no me molan, de momento, no encontré hombre capaz de mantenerme a su lado demasiado tiempo.
Algún día será, y yo feliz porque no tengo miedo, sé como alejar a quien no me interesa sin tener que necesitar trincheras.

P.S. Si alguno necesitais el truquillo, yo os lo cuento... es muy fácil.

La Rodriguez dijo...

Es bonito mirar a la gente, pero no tengas miedo, hay maneras de no necesitar nunca más de trinchueras, hay quienes no las necesitamos porque arreglamos las cosas o nos despedimos brindando...
Un besote, romántico!

MAROCHA dijo...

El Jose está atrincherado, quién lo desintrincherará, el desintrincharador que lo desentrinchere buen desintrincherador será. Lo siento, es este humor mio, que me pierde.
En serio, me ha gustado todo lo que he leído. Tu "Manifestación" es muy...genial, es muy genial.

Fuertes abrazos

hadah dijo...

Me encanta la seguridad de La Rodríguez. La supongo cierta, y me alegro infinitamente por ella.

Yo, por mi parte, he tenido la seguridad suficiente como para romper trincheras en los momentos cruciales de mi vida (ahora mismo lo acabo de hacer a nivel laboral).

Orgullosa estoy, y jamás me arrepiento, de haber dejado, ya hace años, sin trabajo ni un duro en el bolsillo, a un mal marido, a un mal padre, y haberme ido con una niña de 3 años en los brazos y otro, en la barriga, esperando a salir a este mundo, el mejor de los posibles... ¡Y puedo decir que sobreviví, viví y vivo, claro que sí, aceptablemente feliz!

Pero, Rodríguez y Rodriguezas del mundo: también me declaro una impenitente insegura. Nunca hay nada cierto y seguro en esta vida, si bien, no me hace falta depender de nadie, para pensar eso.

De lo único que estoy segura es de que, a veces, estoy insegura. Y para eso, como tanta y tanta gente, me construyo mis pequeñas barreras... como ésta, la de escribir, para mí principalmente, pero también para amigos, conocidos y no tanto o nada (es el caso de los blogs)

Escribir, escribir... con la alta posibilidad de que unos perfectos desconocidos me lean. ¿Qué son, si no, los blogs, más que un semioculto deseo de ser escuchado, de ser leído?

Jose dijo...

LR: a veces la vida es caprichosa y no es tan fácil escapar de ciertas situaciones y personas... o por lo menos a mí no me resulta fácil

Marimar: pues siiiiiii, atrincherado ando... sin duda