Videoclip de Raspadegato, nos lo hizo el año pasado Javier Vegas.
http://www.youtube.com/watch?v=jRXrbCK0mmo
refugio: (del lat. refugium). Lugar adecuado para refugiarse. Edificio situado en determinados lugares de las montañas para acoger a viajeros y excursionistas. Zona situada dentro de la calzada, reservada para los peatones y convencionalmente protegida del tránsito rodado.
sábado, 7 de febrero de 2009
sábado, 31 de enero de 2009
Zapatos
Vendió sus zapatos de princesa en el rastro de un bar
por cuatro besos y no se que más.
Había puesto carteles por toda la ciudad
“se venden zapatos sin usar”
y el único idiota que lo leyó los compró por navidad.
Mejor que no pierda ningún zapato cuando se acabe el hechizo
y salga corriendo del baile, por que al día siguiente,
ese que ella ve como un príncipe descubrirá,
que Cenicienta lava su ropa en el agua helada del río
y buscará otros pies sin callos y mas finos.
Estoy cansado de letras que hablan de zapatos,
castillos, princesas y príncipes pijos.
Esta es la última vez, y pido permiso
para olvidarme de los cuentos vividos
Así que lo siento por el público, pero se acabó la función
cierro el libro, termino el guión,
esto es todo, gracias, se acabó la función.
La semana que viene organizo un baile
para celebrar que me he comprado un cuaderno
sin rayas ni cuadros, sólo paginas en blanco.
Prohibido venir disfrazado, mejor venir descalzo
que la hierba estará fresquita y esa no se vende en el rastro
Haremos una hoguera, quemaremos ron, deseos, cuentos
y por supuesto… todos los zapatos.
por cuatro besos y no se que más.
Había puesto carteles por toda la ciudad
“se venden zapatos sin usar”
y el único idiota que lo leyó los compró por navidad.
Mejor que no pierda ningún zapato cuando se acabe el hechizo
y salga corriendo del baile, por que al día siguiente,
ese que ella ve como un príncipe descubrirá,
que Cenicienta lava su ropa en el agua helada del río
y buscará otros pies sin callos y mas finos.
Estoy cansado de letras que hablan de zapatos,
castillos, princesas y príncipes pijos.
Esta es la última vez, y pido permiso
para olvidarme de los cuentos vividos
Así que lo siento por el público, pero se acabó la función
cierro el libro, termino el guión,
esto es todo, gracias, se acabó la función.
La semana que viene organizo un baile
para celebrar que me he comprado un cuaderno
sin rayas ni cuadros, sólo paginas en blanco.
Prohibido venir disfrazado, mejor venir descalzo
que la hierba estará fresquita y esa no se vende en el rastro
Haremos una hoguera, quemaremos ron, deseos, cuentos
y por supuesto… todos los zapatos.
domingo, 18 de enero de 2009
domingo, 14 de diciembre de 2008
jueves, 11 de diciembre de 2008
martes, 2 de diciembre de 2008
Reyes Magos
Me gustan los Reyes Magos. Recuerdo cuando era muy chiquitín y mi madre me despertaba a besos por las mañanas. Nada es para siempre y aquella manera de despertarme tampoco. Con los años, mi madre se ponía su traje de guerrera, abría la puerta de mi cuarto y nos iba despertando a mi y a mis hermanos con frases como venga, arriba que vais a llegar tarde al colegio, rápido que no llegamos, ya tenéis el desayuno preparado, lávate la cara... En ese momento dejé de ser un niño pequeño para ser un niño con obligaciones, la más importante ir al colegio. Eran aquellos años en que todavía creía en los Reyes Magos. Pero llego el día en que se acabó ser un niño con las cuatro letras que creía que en la vida podían pasar cosas increíbles y mágicas como que tres tipos con barbas y casi 2000 años entraran en las casas de todos los niños del mundo en una noche y te dejaran los regalos que tu querías. La vida era otra cosa más real y había llegado el momento de saberlo. En ese momento deje de ser un niño para ser un hombrecito al que se le había roto la magia de los niños. Tres décadas después he vuelto a descubrir que no existen los Reyes Magos, que no pueden pasar cosas increíbles y mágicas, que nada es para siempre y lo peor de todo es que al ladito de mi cama tengo un despertador que no me da besos cuando abro los ojos cada mañana.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Cuentos de hadas
Ya no creo en cuentos de hadas
aunque alguna princesita
se quiera meter en mi cama.
La Bella Durmiente
toma pastillas para dormir
el príncipe la abandonó
y ya no quiere vivir.
El Patito Feo
ni es cisne ni es nada
en el estanque del parque lo vi
muerto de una pedrada.
Blancanieves enloqueció
en el hospital está ingresada
ve madrastras en los sueños
con manzanas envenenadas.
Ya no creo en cuentos de hadas
aunque alguna princesita
se quiera meter en mi cama.
El príncipe de pelo lacio
se está quedando calvo
polvo blanco en la nariz
tuvo que dejar el trabajo.
La casa de la abuelita
nadie pudo salvarla
el pantano la inundó
con la cesta de miel y pastas.
Hansel se fue al estanco
y nunca más volvió
Gretel va a terapias
tres días a la semana.
Ya no creo en cuentos de hadas
aunque alguna princesita
se quiera meter en mi cama.
Mándame un hada madrina
que no puedo ya ver nada
que me de con su varita
que la magia se me escapa, porque…
ya no creo en cuentos de hadas
aunque alguna princesta
se quiera meter en mi cama.
aunque alguna princesita
se quiera meter en mi cama.
La Bella Durmiente
toma pastillas para dormir
el príncipe la abandonó
y ya no quiere vivir.
El Patito Feo
ni es cisne ni es nada
en el estanque del parque lo vi
muerto de una pedrada.
Blancanieves enloqueció
en el hospital está ingresada
ve madrastras en los sueños
con manzanas envenenadas.
Ya no creo en cuentos de hadas
aunque alguna princesita
se quiera meter en mi cama.
El príncipe de pelo lacio
se está quedando calvo
polvo blanco en la nariz
tuvo que dejar el trabajo.
La casa de la abuelita
nadie pudo salvarla
el pantano la inundó
con la cesta de miel y pastas.
Hansel se fue al estanco
y nunca más volvió
Gretel va a terapias
tres días a la semana.
Ya no creo en cuentos de hadas
aunque alguna princesita
se quiera meter en mi cama.
Mándame un hada madrina
que no puedo ya ver nada
que me de con su varita
que la magia se me escapa, porque…
ya no creo en cuentos de hadas
aunque alguna princesta
se quiera meter en mi cama.
miércoles, 29 de octubre de 2008
jueves, 16 de octubre de 2008
martes, 30 de septiembre de 2008
jueves, 25 de septiembre de 2008
El Cid
Me gusta el Cid. A mi abuelo le pilló la guerra estando afiliado a la CNT. No tardaron en denunciarlo sus propios compañeros de la fábrica al grito de ¡viva Franco! y ¡viva España! Juzgado como culpable de antemano, fue desterrado de Monzón al estilo del Cid Campeador pero sin caballo ni espada. No tengo ni un solo recuerdo de mi abuelo. En cambio de mi abuela si. Rezaba cada día el rosario sentada en el sofá, a veces guiada por la ayuda de mi madre. Yo miraba como sus labios se movían y emitían un sonido seseante sin ninguna palabra comprensible. Nunca entendí porqué lo hacía. Porqué rezaba el rosario de aquella iglesia que apoyaba a los mismos que la hicieron abandonar su casa, su familia y su vida. Es posible que el destierro viniera acompañado de la penitencia de rezar el rosario todos los días de su vida. Seguro que era así…
Hoy he vuelto al banco de madera donde suelo empaparme del sol mientras leo algún libro. Desde la primavera no lo hacía. En verano el sol no me empapa, me quema, así que ha tenido que llegar el otoño para volver a mi banco. Llevaba veinte páginas leídas del último libro que me ha regalado una amiga por mi cumpleaños, cuando he visto y oído a una señora muy mayor que caminaba apoyada en su bastón rezando el rosario. Me ha recordado a mi abuela y he querido pensar que tal vez esa señora también sufrió un destierro y está cumpliendo su penitencia. Seguro que es así…
Hoy he vuelto al banco de madera donde suelo empaparme del sol mientras leo algún libro. Desde la primavera no lo hacía. En verano el sol no me empapa, me quema, así que ha tenido que llegar el otoño para volver a mi banco. Llevaba veinte páginas leídas del último libro que me ha regalado una amiga por mi cumpleaños, cuando he visto y oído a una señora muy mayor que caminaba apoyada en su bastón rezando el rosario. Me ha recordado a mi abuela y he querido pensar que tal vez esa señora también sufrió un destierro y está cumpliendo su penitencia. Seguro que es así…
miércoles, 24 de septiembre de 2008
jueves, 18 de septiembre de 2008
sábado, 13 de septiembre de 2008
martes, 9 de septiembre de 2008
domingo, 31 de agosto de 2008
lunes, 25 de agosto de 2008
lunes, 18 de agosto de 2008
Magia
Me gusta la magia. Me hubiera gustado tener poderes mágicos como Harry Potter. No sería tan extraño, mi madre los tiene. No se de donde los sacó ni en que momento se dio cuenta de que los tenía. Yo siempre la recuerdo con poderes mágicos. Desde pequeña los utilizó. Una de las primeras cosas que hizo fue convertir a las dos tías que la criaron en el pueblo, en dos madres. Yo no conozco a muchas personas con dos madres pero la mía las tuvo. En la cocina era capaz de cortar el papel de aluminio en el borde de una puerta haciendo un corte recto y limpio. Supongo que utilizaba algún rayo láser que le salía de los ojos. Yo soy incapaz de hacerlo, no tengo sus poderes. Con un hacha mágica troceaba un pollo en una tabla de madera. Si yo tuviera esa hacha, no destrozaría las pechugas cada vez que las quiero cortar. Podía secar la ropa tendida un día de lluvia. Utilizaba un plástico transparente mágico impidiendo que se mojara nada del tendedor. Los sábados tenía que emplear su magia a fondo. Era el día de ir al mercado con mi madre la maga. Era capaz de estar en dos o tres puestos diferentes al mismo tiempo. Pedía el turno y después con su magia conseguía estar comprado a la vez sardinas, naranjas y queso. Creo que hipnotizaba al los vendedores y al resto de mujeres del mercado. Yo sólo hago fila en el super y alguna vez se me cuelan las abuelas. Normal, no puedo hipnotizarles. Multiplicaba el dinero que traía mi padre a casa. Esto no se como lo hacía. Nunca estaba enferma. Debe formar parte de las personas con poderes mágicos. Me he pasado la vida viendo cosas mágicas. Se que utilizó la magia conmigo y con mis hermanos. Ahora es abuela y veo la misma magia con sus tres nietos. Me gustaría tener la magia de mi madre, la Maga Pilarin.
Sombreros

Me gustan los sombreros. No he tenido muchos sombreros en mis 13492 días de vida. Algunos me duraron mucho tiempo y otros no demasiado. En mi ciudad casi siempre sopla el viento y debe ser por eso que más tarde o más temprano se despegan de mi cabeza y se caen al suelo. Suelen caerse en charcos de agua sucia, o son atropellados por algún autobús urbano. Incluso uno de ellos se lo comieron los ratones sin que me diera cuenta. Pensando que es inútil luchar contra el viento decidí no volver a llevar sombrero. El final siempre es el mismo y cuando los veo tan rotos y sucios me pregunto como pude llevarlos puestos en la cabeza. El viento no avisa, de repente sopla y te quedas sin sombrero, así que pensé que quería sentir el sol y la lluvia, e intentar romper esa rueda que gira y gira para llegar siempre al mismo punto. Hace poco tiempo, Paula me regalo un sombrero rojo. Quise probármelo, y aunque al principio me pareció que no era mi talla, enseguida sentí que no quedaba nada mal en mi cabeza. Me miraba al espejo y me veía guapo, Desde que me lo probé sólo me lo he quitado para dormir. Cada noche lo he puesto suavemente en la almohada vacía de mi cama. Incluso me lo he llevado de vacaciones, al otro lado del mar. Pero el viento no avisa y ha vuelto a soplar. Mi sombrero rojo ha salido volando, la rueda sigue girando y no he encontrado la manera de pararla. Esta vez el sombrero no ha caído en ningún charco. Se fue por la ventana de la cocina y cayó en un pequeño jardín que hay en el patio interior de mi casa. Ha quedado alguna mancha, pero también un agradable olor que hacía mucho que no respiraba. Ya no lo pongo en mi almohada vacía cada noche pero lo he colgado en el perchero de mi cuarto para no olvidarme de que, aunque siempre sopla el viento, estoy muy guapo con un sombrero en la cabeza.
sábado, 28 de junio de 2008
Nubes

Me gustan las nubes. A Bárbara le crece una planta en el pie. Nace en la suave curva de su empeine y le gusta descalzarse para que le dé el sol. Cuando nota el calor anaranjado y la luz con forma de sonrisa del sol, la planta crece, trepa por su pie y se enreda en su tobillo. Bárbara tiene tiempo para pensar, así que piensa, a veces en el metalenguaje. Pero hay otras que piensa en esa planta creciendo y enredándose por todo su cuerpo. Se siente abrazada. No es un abrazo por delante, de lado, o por la espalda. Es por todo el cuerpo. Así que puede dejarse en esos brazos largos y seguros que crecen hacia arriba. Directa a las nubes. A Bárbara le gusta viajar en nubes blancas. Las que más le gustan son las que tiene forma de perra. Se sube en ellas y viaja por su mundo de sueños, alegrías, frustraciones y sobre todo, deseos. Se pasea por las cosas ya pasadas y también sueña paseos imaginarios de un futuro que sólo ella inventa. Cuando quiere parar de pensar, pone su pie a la sombra, deja la nube con forma de perra en la que viaja y se agarra a su planta para descender hasta el suelo. Después Bárbara se calza y camina despacio hacia su mundo real. A menudo se quita los zapatos y vuelve de nuevo a su nube ayudada por una planta que la abraza como nadie lo ha hecho nunca. Y vuelve a soñar. Realmente no sé como es Bárbara, pero así la he visto hoy desde mi nube. La mía tiene forma de letras y también pasea por futuros imaginarios que sólo yo invento.
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